5 jul. 2011

No fue Brecht, fue Niemöller (revisitado)

Hoy quiero recordar un texto/poema atribuido en muchas ocasiones al dramaturgo y poeta alemán Bertolt Brecht, pero cuyo "autor" original es el pastor protestante germano Martin Niemöller.

Entrecomillo lo de autor porque Niemöller nunca llegó a plasmar por escrito estas palabras, sino que después de la guerra fue compartiéndolas oralmente y dándoles forma. Es más, originalmente ni siquiera se trataba de un poema, sino de un sermón de la Semana Santa de 1946 en Kaiserslautern (Alemania) titulado "¿Qué hubiera dicho Jesucristo?".

Situado en el contexto de la II Guerra Mundial y con el régimen nazi imperante en su país natal, el mensaje que intentó transmitir Niemöller son las consecuencias de no ofrecer resistencia a las tiranías en los primeros intentos de establecerse.

La transmisión oral del poema ha hecho que se encuentren varias versiones del mismo, hechas a la manera del que lo reproduce. Un ejemplo destacado es el Museo del Holocausto en Estados Unidos, que elimina las referencias a los comunistas y a los católicos.


Ésta es una de las versiones:

"Primero vinieron a buscar a los comunistas
y no dije nada porque yo no era comunista.

Luego vinieron a por los judíos
y no dije nada porque yo no era judío.

Luego vinieron a por los sindicalistas
y no dije nada porque yo no era sindicalista.

Luego vinieron a por los católicos
y no dije nada porque yo era protestante.

Luego vinieron a por mí pero, para entonces,
ya no quedaba nadie que dijera nada".

9 comentarios:

Alan Moore dijo...

Prime, eso para empezar.

Alan Moore dijo...

Sí, está bien y todo eso, pero mucho me temo que habrá un buen número de sujetos e interfectos que saquen la conclusión de que sí callas y sigues a lo tuyo, o incluso si denuncias al vecino, puedes conseguir ser el último en caer. O si no ya verás como se comporta la gente de aquí a unos años, cuando los del FMI y la Unión Europea recuperen la vieja tradición alemana de los campos de exterminio. De momento ya están recuperando el de la esclavitud y aquí nadie chista...

Un detergente bajo en colesterol.

Emilio J. Pazos Brenlla dijo...

Hola, bienvenida otra vez, cuando empezamos a conocernos se hizo el silencio. El poema es el más conocido, y muy interesante en el tema del ecumenismo y la tolerancia entre culturas. Gracias por recordarlo.
Un saludo.

rombo dijo...

Tenía ganas de volver a verte...

neko dijo...

Es un texto que con pocas frases dice mucho de la cultura y sociedad.

Parecemos no movernos hasta que las cosas nos afectan directamente, y muchas veces ya no hay nada que hacer.

Manuel Sánchez Acero dijo...

Me encanta este poema, Dama. Lo han utilizado muchas veces en numerosas películas y series de televisión. La última vez que lo escuché fue en el alegato final de un capítulo de 'Boston Legal' y no fue hace mucho jajaja...

Pero no solo es recurrente, sino muy sabio.

Un abrazo,

Manu UC.

Dama del Castillo dijo...

Alan, bienvenido, se te echaba de menos. Yo creo que la gente calla esperando que no le toque, pero cuando le toca exige como la que más. Somos así.

Emilio gracias por la visita, me alegra que te haya gustado.

rombo, gracias. Prometo hacerte una visita pronto, que te tengo un poco "abandonado".

neko coincido contigo. Muchas veces nos damos cuenta cuando es demasiado tarde.

Manu, bienvenido, licenciado! :-) Yo no la he visto en esa serie... que, por cierto, me apunto porque estoy buscando series para ver en verano, jeje. Me alegro de que te guste.

Besos y abrazos a todos(as)

Outsider dijo...

Sabía quien era el autor original, pero no sabía que no lo había plasmado por escrito ya que existe una versión del mismo en alemán, supongo que la que sí escribió Bertolt Brecht. De todos modos tiene todavía más miga de la que se deja entrever, porque Niemöller era antisemita, anticomunista y nazi, es decir, cuando empezó la persecución a comunistas y judios no dijo nada porque no creyó que tuviera nada que decir pues de algún modo estaba de acuerdo.

El tema sigue siendo muy actual, ya que en virtud de lo que proclaman algunos que no dejan de subir en simpatías podríamos ir añadiendo y/o sustituyendo lineas para llegar a la misma conclusión.

Vinieron a por los musulmanes, emigrantes, extranjeros, homosexuales, pobres, ateos, indignados...

Siempre existe un grupo de gente a quienes se les pone una etiqueta común que aunque sean perseguidos o reprimidos no serán objeto de acción o reacción por parte de una mayoría, ya sea por miedo, por afinidad o por ambas.

Anónimo dijo...

Y los griegos votaron por Tsipras y ahora se peguntan ¿que pasó? de lado estaba y no nos dimos cuenta. Somos boludos, ¿no?