27 dic. 2010

Está pasando, pero ya no hay quien nos lo muestre

Como muchos sabréis (y a los que no, ya os lo cuento yo), el grupo Prisa ha anunciado que CNN+ echará el cierre definitivo el próximo 31 de diciembre.

Aún recuerdo (quizás con cierta nostalgia) cuando empecé a estudiar Periodismo y, llena de ilusión, aseguraba que yo en el futuro trabajaría en esta cadena. Hoy, a punto de terminar la carrera y con la pasión por la profesión intacta, pero con mucho menos optimismo, veo como ese sueño se desvanece. Otro más.

No voy a entrar a analizar las causas que han llevado a la no renovación del acuerdo con la estadounidense CNN, pues es un tema que lleva ya unos días dando vueltas y sobre el que creo que ya se ha dicho todo (en la lista de blogs de vuestra derecha podéis encontrar varias entradas acerca de este asunto). Ni siquiera me voy a centrar en su forma de trabajar o en su ideología, pues cada uno es libre de pensar lo que quiera y de estar o no de acuerdo.

Hoy quiero acordarme de las personas que hasta el próximo 31 de diciembre van a hacer posible la emisión de todos y cada uno de los programas. Quizás Iñaki Gabilondo sea su buque insignia, pero también hay otras caras conocidas, como Silvia Intxaurrondo, Antonio San José o José María Calleja. Sin embargo, éstos son sólo algunos de los nombres de los profesionales (no sólo periodistas) que ahora, quizás, tengan que afrontar un futuro incierto, o, en el mejor de los casos, el fin de una etapa, algo que no resulta agradable cuando no es elegido por propia voluntad.

Por todo ello, me vienen a la cabeza dos preguntas:

1.- ¿Qué será ahora de estos trabajadores? Porque ni me acabo de creer ni me tranquilizan los rumores que apuntan a una posible recolocación en Telecinco.

2.- ¿Qué rumbo está siguiendo el grupo Prisa? Esta pregunta me ha surgido después de que el pasado 19 de diciembre me topara, de bruces y sin anestesia, con la siguiente portada de El País Semanal:






Sí, una portada que han ocupado buenos reportajes o estrellas del cine o de la música, protagonizada por Belén Esteban, estrella de... ¿?

En fin... en esta ocasión, las reflexiones del lunes por la mañana os las dejo a vosotros...

24 dic. 2010

Cervezas, risas y tute para animar la tarde

Pensaba dejar pasar estos días de celebración y excesos. Pasar desapercibida y no volver a actualizar hasta el lunes. Pero, a pesar de mis esfuerzos, no he podido evitarlo; la tarde me lo ha pedido. 

Y es que hoy se presentaba como un día de lucha para evitar (no siempre con éxito) los villancicos y cualquier otra forma de exaltación navideña.  Por ello, he salido de casa esta tarde con la sencilla (aunque, al parecer, no tanto) idea de tomarme un café mientras leía el periódico, nada distinto a cualquier otro día del año.

Pero el resultado ha sido bien diferente: una partida de tute en un bar, con la participación de las camareras y de todo aquel que pasaba por allí y se animaba a unirse; unas cuantas cervezas y risas, sobre todo muchas risas.


Foto: damianvila.

Por tanto, he cumplido mi objetivo de escabullirme del espíritu navideño y evitar una tarde típicamente pre-nochebuenista. Pero, además, ha resultado divertido y hasta gratificante.

***

Ahora sí, me despido hasta el próximo lunes. Felices fiestas, a los que las celebren; y para todos: sed buenos y muy, muy felices.

20 dic. 2010

48 días después

Hace 48 días empecé el curso de "Locutor de Retransmisiones Exteriores" y hace tres lo terminé, lo que me lleva a hacer el balance que, inevitablemente, parece que siempre acompaña a toda etapa de la vida que concluye.

El, para mí ya lejano, 3 de noviembre, allí me presenté yo. Sin más pretensiones que conocer un poco cómo funciona la radio por dentro y, sobre todo, soltarme algo delante del micrófono, mi gran asignatura pendiente.

No sé si esto último lo he conseguido en la medida que esperaba, pero, a cambio, en una de esas pocas veces que la vida te da más de lo que esperas, la experiencia me ha permitido conocer a gente que realmente merece la pena tener cerca.

Personas con las que, una vez que acaban las obligaciones, no te importa (es más, quieres) seguir manteniendo el contacto. Por supuesto, esas personas tienen nombre: BelénFreaky Boy HoodPerutxitoPeter y Sondyre.

Estos cinco nombres han entrado a formar parte de mi mini-lista de personas "altamente recomendables". Una selección en la que, además, está Gracia, que no es nueva pero siempre es un placer volver a compartir cualquier momento con ella.

Fruto de las confabulaciones de estas siete mentes durante los desayunos de este mes y medio ha surgido un blog: 7 despropósitos, 1 por día, un nuevo proyecto de siete personas con poco que ver entre sí pero con mucho que contar, muchas ganas de hacerlo y, sobre todo, mucha ilusión.

No sé a dónde nos llevará esta nueva andadura ni qué nos deparará el futuro. Lo único que tengo claro ahora mismo es que es el principio de algo. ¿De qué? El tiempo lo dirá.

De momento, sólo puedo decir una cosa: GRACIAS.


***


Y os dejo un poco de música para completar este momento sentimentaloide que he tenido:



15 dic. 2010

Mis enredos con las palabras (I)

Me sucede a menudo, no puedo evitarlo. Mi cabeza se enreda con una palabra y tengo que analizarla hasta exprimirla por completo. 

Necesito contar las letras que tiene, conocer su significado y su origen etimológico, analizarla fonológicamente, saber cómo se dice en otras lenguas para ver si se parece en algo a la mía...

El caso es que hoy me han llamado la atención dos palabras: integrante e integrista. Y empiezo a pensar en ellas: diez letras cada una, con seis en común, pero sus significados no me resultan tan similares como podría parecer a simple vista... Quizás esté simplificando demasiado, pero mientras la primera me resulta una corriente respetuosa con la diferencia, la segunda me suena a eliminación de todo lo distinto.

Así que acudo a la RAE para que me solucione la duda: 

- Integrante: (del antiguo participio activo de integrar). 1.Que integra. 2. Dicho de una parte: Que, sin ser esencial, integra un todo.

Por tanto, me voy a "integrar". Encuentro varias definiciones, así que sólo pondré un par de ellas:

- Integrar: (del latín integrãre). 3. Hacer que alguien o algo pase a formar parte de un todo. 5. Aunar, fusionar dos o más conceptos, corrientes, etc., divergentes entre sí en una sola que las sintetice.

Ahora le toca el turno al segundo concepto:

- Integrismo: (de íntegro). 1. Actitud de ciertos sectores religiosos, ideológicos o políticos, partidarios de la intangibilidad de la totalidad de un sistema, especialmente religioso.

Foto: b3co.

De acuerdo, ya tengo los dos significados y su origen. Pero sigo sin saber por qué ambos términos son, a la vez, tan iguales y tan distintos. Alguna explicación tiene que haber, así que sigo buscando...

...

...

...

Finalmente, doy con ella: el término "integrismo" tiene origen en grupos católicos ultramontanos del siglo XIX que reaccionaron contra el laicismo proponiendo integrar nuevamente la religión a la política.

¡Conseguido!


Nota a todos los damnificados que hayan leído esta entrada: perdonad el sopor que os haya podido causar... pero son mis enredos con las palabras.

13 dic. 2010

La Cultura prescindible

Hoy tenía pensado contar mi experiencia en el reino de los aficionados al noveno arte. Pero los calores primaverales del hemisferio Sur (¿o era todo lo contrario?) me han impedido acudir a Expocómic 2010. Así que he tenido que poner mi cabeza a trabajar para encontrar una alternativa que estuviera a la altura de esta cita anual con el mundo de las viñetas.

¿Los controladores aéreos? No; tema demasiado trillado esta semana. ¿Wikileaks? Tampoco. El análisis pormenorizado y concienzudo de los 250.000 documentos (por cierto, nunca entenderé por qué hay medios que prefieren usar “cable” en lugar de telegrama) se lo dejo a los medios de información general, muy aplicados en este tema. Y el debate sobre los ataques informáticos a las empresas que han rechazado a Wikileaks lo puede explicar cualquier geek mucho mejor que yo.

Así que la criba realizada me ha llevado, finalmente, a volcar mi indignación en una de las consecuencias de la crisis (¿la crisis como motivo o como excusa?). Pero tranquilos, no os voy a aburrir con sesudos análisis económicos.

El caso es que debido a los recortes presupuestarios que están sufriendo algunas partidas económicas, y que ya se ha anunciado que continuarán, un oscuro telón recorre Europa. ¿Se van a recortar las ayudas a los bancos? Tranquilidad. Que no cunda el pánico. “Sólo” me estoy refiriendo a la Cultura.

Foto: Trazo de Tiza.

Los mandamases de tres importantes países europeos han anunciado recortes en el dinero dedicado a las “artes”. En concreto, en ReinoUnido el presupuesto se reducirá un 30 por ciento; en Italia, un 11,7 por ciento; y en España bajará un 13,9 por ciento. Aunque no todo es negativo, todo sea dicho. Afortunadamente, otros como Francia o Alemania han anunciado que incrementarán el dinero destinado a Cultura.

En el plano nacional, una de las consecuencias derivadas de este recorte (no digo que sea la primera, pero sí es la única de la que tengo noticia hasta el momento) es el anuncio del cierre del museo Chillida Leku (Hernani, Guipúzcoa) a partir del próximo 12 de enero, y que venderá algunas de sus piezas en la casa de subastas Sotheby’s.

Museo Chillida-Leku
Foto: Rosino.
Una situación similar atraviesa el Centro José Guerrero, en Granada, que también ha perdido unidades, camino de su desmantelamiento, y cuyo mayor beneficiado ha sido el Museo Reina Sofía, quien ha adquirido una de las piezas del pintor abstracto.

Esta es, precisamente, una de las mayores críticas realizadas por los centros particulares, quienes consideran que los recortes se dirigen a las pequeñas colecciones, mientras se mantienen las ayudas a los “grandes”.

En el caso británico, además, se espera que las empresas y coleccionistas privados ocupen el déficit de financiación cultural al que se enfrentan los Estados.

Personalmente, aunque se recurra cada vez más a la Responsabilidad Social Corporativa como argumento, me cuesta creer que quien tiene el beneficio (y cuanto más elevado, mejor) como único fin, dedique presupuesto a una actividad sin ánimo de lucro y por el mero placer de fomentar el conocimiento, sin más afán que el de extender la cultura.


Aun así, le daré un voto de confianza a este tipo de iniciativas...

11 dic. 2010

Recordando, no celebrando, el día dedicado a los Derechos Humanos

El 10 de diciembre de cada año se celebra el Día Internacional de los Derechos Humanos (DD.HH.). Esta fecha conmemora la aprobación de la Declaración Universal de los DD.HH. por parte de la Asamblea General de las Naciones Unidas, allá por 1948.


No puedo decir si se le dedicó tiempo o no en la televisión, ya que, afortunadamente (y cada vez me alegro más) apenas tengo tiempo para verla. Pero la experiencia de otras efemérides me hace suponer que se incluiría una pieza en los informativos para recordarnos a todos, una vez al año, que, en teoría, existe, que la Carta está ahí, aunque no siempre se respete. Y poco más.


Foto: UEM.


El caso es que la fecha me ha hecho recordar un curso que hice hace poco sobre Cooperación Internacional. Cada jornada estaba dedicada a un tema, y una de ellas trató, precisamente, sobre los Derechos Humanos.


Debatimos sobre qué son para nosotros y, con la Carta delante, analizamos si realmente son de aplicación universal y válidos en todo tiempo y lugar, y por qué hay países que no han suscrito la declaración.


La conclusión fue que no llegamos al consenso en ninguna de las cuestiones. Lo que hace que me plantee otra pregunta: si entre 15 personas procedentes de Occidente y criadas en una cultura que, a priori, es similar para todas (a nivel general; las experiencias concretas de cada uno son otra cuestión), ¿cómo se van a poner de acuerdo los representantes de cientos de naciones tan dispares y los cuales, en ocasiones, parece que piensan más en el beneficio propio que en el de los que, en teoría, son sus representados?

6 dic. 2010

Anhelado tiempo de ocio...


Esta semana, con examen de por medio, en mi cerebro no queda ni un centímetro cúbico que pueda dedicar a algo distinto a la prensa de Europa y Norteamérica de los siglo XVII y XVIII... Así que soy consciente (y, por ello, lo aviso desde ya) de que esta entrada no pasará a los anales de la blogosfera como un post que rememorar.

Sin embargo, como mi propósito es mantener una continuidad, y últimamente ver que hay quien me lee me anima a seguir adelante, ahora no quiero dejarlo.

Así que, al menos, dejo un fragmento que estos días me viene a la cabeza de manera inevitable y recurrente:


Yo creo que la música ayuda siempre a comprender un poco este asunto. Bueno, no a comprender porque la verdad es que no comprendo nada. Lo único que hago es darme cuenta de que hay algo. Como esos sueños, no es cierto, en que empiezas a sospecharte que todo se va a echar a perder, y tienes un poco de miedo por adelantado; pero al mismo tiempo no estás nada seguro, y a lo mejor todo se da vuelta como un panqueque y de repente estás acostado con una chica preciosa y todo es divinamente perfecto.

"El perseguidor", Julio Cortázar.


Y es que explica mucho mejor de lo que lo puedo hacer yo misma lo que en época de exámenes pasa por mi mente. Las ganas alarmantes que me invaden de aparcar los apuntes durante  un rato para poder dedicarle tiempo a cualquier afición. Dejar de pensar si entregarle tantos días a esta labor realmente tendrá su recompensa o, por el contrario, acabaré comprobando que no ha merecido la pena. Dejar de sentir "un poco de miedo por adelantado" y, al mismo tiempo, no estar nada segura y desear que todo sea "divinamente perfecto".

Llámalo escuchar música, leer o sacar un ratito para la fotografía... En definitiva, intentar, inútilmente, aplazar las obligaciones.

Me pregunto si será una característica inherente al ser humano o sólo a una subespecie a la que yo quizás pertenezca, aunque mi experiencia hace que me incline por la primera opción.

En cualquier caso, puedo prometer y prometo que la entrada de la próxima semana será, si no mejor (tampoco voy a sobrevalorar mis capacidades), sí, al menos, más elaborada.

29 nov. 2010

¿Por qué todo acaba girando, siempre, en torno a un libro?

(Ana, si te gusta, dale una vuelta y a conquistar el mundo)


Trataba de concentrarse en el libro que tenía entre sus manos. Sabía que era bueno, o al menos eso le había dicho. Pero por más que lo intentaba, no podía.

Había alcanzado el límite de su concentración, y llegada a este punto su cabeza comenzaba a desviarse de cualquier otro pensamiento.

Cada palabra, cada línea de aquel libro le recordaba a él. Aunque la historia no tuviera que ver con él. Eso era lo de menos. Él había sido quien le había recomendado el libro, y eso para ella era suficiente.

Entonces eran otros tiempos. Eran felices, vivían juntos bonitos momentos, se tenían el uno al otro y no necesitaban a nadie más. Y sabía que no era una impresión suya: él también lo decía.

Pero, sin saber cómo ni cuándo, sin darse cuenta ni tiempo a reaccionar, las cosas empezaron a cambiar.

¡Qué distinto era ahora todo! Había intentado de mil manera distintas volver a acercarse a él, pero ahora era incapaz de derribar el muro que les separaba.

¡Si al menos supiera por qué todo había cambiado! Si supiera si había alguna forma de enmendar la situación...

Se conformaba con saber los motivos. No pedía más, sólo una explicación. Argumentos que provinieran de su boca, porque ella, por sí misma, se veía incapaz de encontrarlos.

Mientras mantenía el libro cerrado entre sus manos, con los ojos clavados en las letras de ese título, que también le recordaba a él, se decía a sí misma que no podía seguir así. Sabía que tenía que mirar al futuro y no dejar que el pasado siguiera condicionando su vida.

Lo sabía. Pero no podía. Así no. Era consciente de que mientras no cerrara esa puerta no tendría fuerzas para abrir la siguiente.

La leyenda negra de Kevin Carter


Había visto la fotografía y me había impactado. Pero no conocía su historia, que me ha removido aún más, si cabe. 

El sudafricano Kevin Carter tomó esta instantánea en Ayod, al sur Sudán, con la intención de denunciar la situación que allí se vivía. Se trataba de un lugar acosado por las hambrunas y la guerra desde la llegada al poder de los radicales islámicos.

La primera versión que escuché decía que Carter se había suicidado por las críticas recibidas a raíz de su pasividad, por haber dejado a la pequeña, agonizante, a merced del buitre.

Cuando conocí la historia me quedé tan impactada que comencé a indagar por la Red, donde encontré posturas que aseguran que las cosas fueron bien diferentes.

De este modo, di con el testimonio de Luis Davilla y José M. Arenzana. Al parecer, Carter llegó al lugar acompañado por el también fotógrafo Joao Silva. Ambos, cada uno por su lado, tomaron fotografías durante toda la mañana, y cuando se reencontraron Carter le describió la escena y se sentó a llorar. Dijo que había esperado 20 minutos a que el buitre entrase en plano, hizo la foto, espantó al ave (aunque este punto no está claro) y se marchó.

Davilla estuvo en la zona unos meses después y tomó fotografías similares, ya que, al parecer, los buitres abundan en la zona. Pero, según los dos españoles, la criatura no yacía en un páramo, como se había dicho, sino que se encontraba a unos 20 metros de la puerta del poblado y rodeada de gente que deambulaba a su alrededor. "Simplemente, esa niña se sentó a defecar", aseguran. Se encontraba en el estercolero de la tribu. 

La imagen provocó (y provoca) un estremecimiento en el espectador que muchos percibieron (y perciben) como "una especie de agresión a su sensibilidad", escribieron Arenzana y Davilla. Y a su conciencia, añado yo. Los heridos sentían que "alguien tenía que pagar por ello. Hasta que Carter, el agresor, pagó su culpa". Pero aun hoy sigue viva la polémica. 

Esta imagen le valió el Premio Pulitzer, un galardón por el que muchos profesionales de los medios venderían su alma (y por el que algunos han llegado a inventarse la historia, como es el caso de Janet Cooke, pero de esto hablaré otro día). Sin embargo, no llegó a disfrutarlo ni un sólo día. Al contrario: llegó a odiar la instantánea hasta el punto de no poder volver a verla. 

Hasta el punto de quitarse la vida... tremendo. Inexplicable. No tengo otras palabras para definirlo. 

Carter ofreció su versión de lo sucedido, pero para entonces su vida ya era un desastre. Había intentado suicidarse, fumaba White Pipe (una mezcla de marihuana, mandrax y barbitúricos), tenía problemas familiares, perdía sus carretes de fotos, sufría depresiones, llevaba una vida caótica y acumulaba numerosas experiencias trágicas, como la muerte de su amigo Oosterbroek en un suburbio de Johannesburgo mientras él concedía una entrevista con motivo de la concesión del galardón. 

A los 33 años, 16 meses después de tomar la foto y tres meses después de perder a su colega, la misma noche que recogió el Premio Pulitzer, dejó una nota, conectó una goma al tubo de escape de su coche y se suicidó.

¿Qué pasaba por la cabeza del fotógrafo mientras era el blanco de semejante linchamiento? Imposible saberlo.

Una fotografía en la que el protagonismo debería habérselo llevado la crítica que en ella se reflejaba, se volvió contra su propio autor.

Aún hoy sigue abierta la polémica. Pero Carter ya no está aquí para defenderse.




  • Aquí las fotos de Carter y Davilla, y el relato de éste y Arenzana.

23 nov. 2010

Desde el principio, otra vez

Hoy no tocaba actualizar. De hecho, alguno incluso se extrañará. Aunque ya aviso de que esta entrada no tendrá nada que ver con las anteriores.

Aunque será un post breve, necesitaba hacerlo, y dónde mejor que aquí, que estoy casi en "familia". Porque hoy ha sido uno de esos días en los que tengo que escuchar música muy alta para evitar oir mis propios pensamientos.



Aquí puedes ver el vídeo de la canción "Rosso Relativo", de Tiziano Ferro.

Ésta es, para quien aún no lo sepa (y le interese, claro) la canción que dio origen a mi nombre aquí (antes Dama del Castello).

¿Y por qué la recuerdo hoy? Porque el día ha ido precisamente de eso, de recordar mis principios.

Me he dado cuenta de que en ciertos momentos lo mejor es parar, respirar hondo y contar hasta 10. Reencontrarte, volver a ser tú y decidir qué quieres y qué puedes realmente conseguir. Saber si ambas cosas se corresponden o si, por el contrario, tienes que asumir ciertas limitaciones.

Y a esta tarea me he propuesto dedicarme a partir de ahora.



(Pues al final no me ha quedado tan breve como pensaba)

21 nov. 2010

Hasta siempre, compañero

Esta noticia la leí hace un mes aproximadamente, pero entre unas cosas y otras (por no decir por pereza), no había encontrado el momento de colgarla.

Así que hoy quiero empezar pidiendo un minuto de silencio por ese compañero, y más que compañero casi amigo, que nos ha acompañado en tantas ocasiones , viajes, momentos de soledad y días de alegría durante los últimos 30 años: el walkman.

Y es que Sony ha anunciado que, tres décadas y 200 millones de unidades (sí, 200 millones) después de su lanzamiento, deja de comercializar este aparato.

Sé que algunos dirán que siempre nos quedará el MP3, e incluso el discman, para los que no hayan dado el último salto tecnológico. Es cierto, sobreviviremos sin él. Pero ese sonido de las cintas rebobinándose, sufriendo porque parecía que el cassette iba a estallar en cualquier momento, y sin saber si has llegado a la canción que buscas, no lo dan estas nuevas tecologías.




Para terminar por hoy, y a petición popular, reproduzco la conversación absurda del fin de semana:

- Ser humano 1: El otro día tuve que escribir una autobiografía. ¡No!, una biografía.

- Ser humano 2: ¿De quién?

- SH 1: Mía.

- SH 2: Pues eso, una autobiografía.

- SH 1: O_o'

31 oct. 2010

No era una hora menos en Canarias

Como todos los años por estas fechas (supongo, porque he de reconocer que de un año para otro nunca recuerdo qué día ocurre), anoche tuvimos que retrasar nuestros relojes una hora.

Y debatiendo conmigo misma si esto sirve para algo, me di cuenta de que durante una hora, en la Península (más Ceuta, Melilla y Baleares) fue la misma hora que en Canarias, ¿no? Porque supongo que ellos también retrasaron la hora a las tres, por lo que el cambio lo hicieron más tarde que el resto.

Y una vez que he soltado este minidescubrimiento hecho por mí misma, os dejo un par de preguntas: ¿habéis ganado una hora de sueño? ¿O lo habéis aprovechado para alargar la salida nocturna?

14 feb. 2010

Feliz San Valen... ¿qué? (I)

Este día creo que es tan apropiado como cualquier otro para enviar felicitaciones.

Felicidades a aquellos que, durante 364 días al año, se dan cuenta de que tienen un padre, una madre, amigos y/o una pareja a la que quieren, adoran, estiman, idolatran, admiran, necesitan, aprecian.

Felicidades a aquellos que son capaces de demostrar esos sentimientos, o cualquier otro similar, día tras día.

Felicidades a aquellos que no necesitan que nadie les diga qué día se lo tienen que demostrar a las personas que les rodean, porque son capaces de hacerlo a menudo y sin ningún motivo especial.

Pero no quiero dejar de felicitar también a las personas que, al contrario que las anteriores, son capaces de ser felices demostrando (o haciendo creer, según los casos) un día cuánto quieren a esa persona que tienen al lado 364 días más. Felicidades porque merecen mi admiración. Personas capaces de no mostrar el más mínimo interés el resto del año y que, en cambio, cuando llega San Valentín (lo concreto en esta fecha por ser el día de hoy, pero me podría servir cualquier otra) se transforman en parejas, novios/as modélicos.

Para ellos, ¡chapó! No diré que son dignos de imitación, pero sí que me fascina la capacidad para transformarse según el día al que se enfrenten.

8 feb. 2010

Primer lunes por la mañana

Como bien indica el título de esta bitácora, aquí va la primera entrada, con fecha de un lunes por la mañana (como no podía ser de otra forma)

En este pequeño espacio, un tanto personal y, por lo que tiene de abierto al público, exhibicionista, iré escribiendo sobre todo lo que me ronde la cabeza, me remuerda, me alegre o decepcione...

Aunque, en principio, trataré de ser optimista y positiva (que para darnos malos ratos ya está el día a día), no garantizo nada.

Todo lo que aquí se expondrá será visto desde un punto de vista informal y desenfadado, porque para los temas más densos y espinosos ya están la prensa y los medios de comunicación tradicionales.

Bienvenido/a y espero que te sientas cómodo/a (y repitas visita).