14 feb 2011

Feliz San Valen... ¿qué? (II)

Hace poco más de un año inauguré este blog (aunque el número de entradas no lo demuestre) y hace exactamente 365 días le dediqué un post a esta fecha tan especial, capaz de despertar en ciertas personas la irrefrenable necesidad de mostrar sentimientos aparentemente vigentes el resto del año, pero ocultos sin rubor ni reparo.

Muchas cosas han ocurrido en este año, y en otras tantas he podido cambiar de percepción y punto de vista. Pero no en lo que se refiere a esta festividad, lo suficientemente edulcorada como para provocar un coma diabético a más de uno, uno de los más claros símbolos del merchandising, la hipocresía, la despreocupación y el desinterés durante el resto de jornadas.

Quien demuestra/recibe afecto a lo largo de todo el año, quien hace a otra persona sentirse especial cualquier día, sin motivo aparente y sin esperar nada a cambio, ¿necesita que tal día como hoy se lo demuestren por compromiso? ¿Qué tiene de especial dar/recibir un regalo el mismo día que cientos de miles de personas más en todo el mundo sabiendo que sólo lo da/recibe porque lo imponen los cánones consumistas?

12 feb 2011

"Lo siento, pero yo no quiero ser emperador. Ése no es mi oficio"

Inevitablemente, y sin la menor intención de repetir el tema de la entrada anterior, hoy me ha venido a la cabeza de manera recurrente esta mítica escena. El discurso final de Hinkel, en El Gran Dictador.

Supongo que serán las circunstancias que rodean al mundo estos días y de las que me resulta imposible abstraerme por completo.

Disfrutadlo. Feliz fin de semana y... hasta el lunes.


 

7 feb 2011

Tiempos modernos, muy modernos

El 5 de febrero de 1936 se estrenó el largometraje Tiempos modernos, dirigido, escrito y protagonizado por Charles Chaplin y considerado un film paradigma de la crítica social.

Esta película, la última en la que aparece el entrañable personaje Charlot, retrata las desesperadas condiciones laborales que la clase obrera tuvo que soportar en la época de la Gran Depresión.

El protagonista, un empleado de una metalúrgica extenuado por el frenético ritmo de la cadena de montaje, acaba perdiendo la razón. Tras salir del hospital y pasar por la cárcel (para más información, recomiendo ver la película), acaba reemprendiendo, junto a una chica huérfana, la lucha por la supervivencia.

Ambientada en la crisis económica de finales de los años 20, con la eficiencia de la industrialización y la producción en cadena mostradas como causante de los males de la clase obrera... Si lo miramos desde la distancia, afortunadamente la situación ha cambiado. ¿O quizás no tanto?


31 ene 2011

Con convicción, sobre todo

Para todos los que os dais el paseo hasta aquí, sea lunes o no 
(sobre todo para Alan y Anay su particular lucha).




Convicción frente a estado de ánimo... Hay días en los que, si hicieras caso a tu estado de ánimo, tal vez ni siquiera te levantarías de la cama.

Por el contrario, ese mismo día y con ese mismo estado anímico, tus convicciones te impulsan a luchar, con más fuerza que nunca, por alcanzar tu objetivo.

Así que, ante estas dos posibilidades, yo, personalmente, me inclino por la segunda: impedir que mi estado de ánimo triunfe sobre mis convicciones / objetivos / principios (que cada uno elija la opción que más le convenza).


"Sin esperanza, con convencimiento", dijo Ángel González.


Y tú, en tu día a día, ¿qué aspecto dejas que venza? ¿el estado de ánimo o las convicciones?

30 ene 2011

Me colé...



A todo el que haya visto una nueva entrada que ahora no está: que no cunda el pánico. Mi blog se ha vuelto loco y me la ha jugado, porque tenía que salir el lunes pero, por lo visto, tenía demasiada prisa por ver la luz.

Así que la vuelvo a guardar en el cajón hasta que le toque.

Un saludo a todos y "disculpen las molestias".